Las grandes problemáticas del lobo
Considerado un preciado trofeo de caza y acusado de predar sobre otras especies de caza; el Lobo sigue sufriendo una persecución que en el mayoría de los casos es ilegal y desgraciadamente también impune. Se calcula que el 80% que mueren en nuestro país es de forma ilegal. La sofisticación de las armas de fuego y la proliferación de sustancias capaces de actuar como venenos letales hacen de la caza furtiva una práctica habitual.
Existe además una clara impunidad respecto a esta caza ilegal. No existe un solo precedente en Castilla y León ( y probablemente en el resto de España), de encauzamiento por matar lobos furtivamente.
El hecho de que por ley ha de verse al cazador disparando y debe haber al menos dos testigos, hace en la práctica imposible denunciar este tipo de delitos. A ésta impunidad se añade el miedo que existe en las zonas rurales a denunciar a los furtivos, a quien todo el mundo conoce, pero que son personas con los que se puede tener problemas.
Lo ridículo de las multas por muerte ilegal de Lobo que sólo es de entorno a 100.000 pesetas ( en Castilla y León); así como la ineficacia, e incluso posible complicidad de algunos guardas en este furtivismo, hace que los cazadores campeen con absoluta libertad e impunidad por territorio lobero.
Esta impunidad ha logrado generar un mercado negro de trofeos en el que se venden cadáveres en buen estado por 700.000 pesetas; o un cazador de cualquier punto de España puede tener acceso a la caza ilegal de un lobo en la Sierra de la Culebra por 1.000.000 de pesetas.
SUBASTAS DE LOBOS (ZAMORA 1996)
Nos encontramos ante un nuevo escenario en el que el Lobo sólo podrá sobrevivir en aquellas zonas en que sea rentable. Para justificar esta medida, determinados sectores de cazadores, la administración, y ciertos "expertos" oficialistas, han ido preparando el terreno recomendando la extinción del Lobo en determinadas zonas; insistiendo en un ficticio crecimiento de la población del Lobo; y argumentando que éste será más aceptado en función de los beneficios que genere su muerte.
Estas subastas vuelven a meter al Lobo en el círculo de los trofeos de caza. Esto supone además el incremento del furtivismo, ya que, a sabiendas de la impunidad existente, y de las ridículas 100.000 pesetas de multa en el improbable caso de que los detengan; los cazadores que no hayan podido comprar legalmente la muerte de un lobo, se echarán al monte a por su furtivo y codiciado trofeo que podrán obtener con triste facilidad.
Intentar justificar estas subastas por los supuestos beneficios para los habitantes de las zonas loberas carece de credibilidad y resulta un insulto para las gentes de los pueblos. El dinero pagado por la muerte del lobo que recibe el Ayuntamiento, no tiene ningún reflejo real y directo, ni sobre los ganaderos afectados, ni sobre las economías de la población rural, que más bien, una vez más, es expoliada de uno más de su preciado patrimonio natural.
Si el resto de los 43 pueblos de la Reserva quisieran tener este beneficio acabarían en un solo año con todos los lobos de la comarca.
Los Lobos abatidos por este sistema lo son sin ningún criterio de selección. Esto atenta a las más básicas normas de selección natural que garanticen la reproducción de los individuos más fuertes, jóvenes y mejor dotados genéticamente; lo cual agrava aún más las dificultades de supervivencia de la especie.
AYUDAS A GANADEROS
Desde que en 1993 el Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León anunciara la inmediata entrada en vigor de un sistema de pago de daños en todo el territorio autonómico, el Sr. Jambrina ha jugado a la política del engaño. No sólo no ha cumplido su compromiso político, sino que ha lanzado constantes cortinas de humo que han hecho crecer gravísimamente la indignación entre el colectivo ganadero.
Lejos de afrontar este compromiso de pago de compensaciones; la Junta de Castilla y León ha dado un giro negativo a su política con la nueva Ley de Caza ( en vigor desde agosto de 1996), que obliga a los cotos a afrontar los daños que el Lobo ocasione al ganado en los respectivos cotos de caza. Esta medida deja en la práctica la gestión del Lobo en mano de los cazadores, quienes le perseguirán sin tregüa para evitar tener que pagar los posibles

En la ayuda a los ganaderos está una de las soluciones para la salvación de la especie
La coexistencia entre el lobo y el ganado es perfectamente posible, según Blanco, aunque matiza que hay lugares en los que hay que hacer grandes esfuerzos para lograrlo. ''Los daños por lobo y año son diez veces más elevados en las zonas donde el ganado se gestiona en régimen extensivo que en donde está acompañado por pastores todo el día -explica el investigador-. Pero ciertos tipos de ganado no se pueden estabular." Para Blanco, la solución al problema en estos lugares pasa, entre otros factores, por involucrar a todos los sectores en la gestión de la especie, incluidos ganaderos y conservacionistas. En buena parte de las regiones loberas, las administraciones pagan compensaciones económicas por las pérdidas que provoca el animal en espacios protegidos. En el resto de las zonas –entre ellas Castilla-La Mancha y Guadalajara- no está claro, sin embargo, a quién corresponde pagar. Por ejemplo, si el ataque se produce dentro de un coto de caza, la responsabilidad podría recaer en su titular (al no haber adoptado las medidas para evitar estos daños), pero como la consideración del lobo como pieza de caza es relativa, ningún dueño de un coto de caza está dispuesto a asumir el pago.
DESTRUCCIÓN DEL TERRITORIO
Los problemas que ocasionan son los derivados de la fragmentación del territorio, que trae consigo la insularización de algunas zonas, lo que representa el paso previo para su extinción.
·Genético: endogamia y pérdida de variabilidad genética.
· Hibridación: probable con perros a causa de la baja densidad de población.
· Imposibilidad de realizar el efecto rescate. los territorios aislados que pierdan su población por diversas circunstancias no podrán ser recolonizados por poblaciones vecinas.
La Autovía Benavente-Rías Bajas cuenta con los primeros pasos para Lobo construidos en nuestro país. Pero la realidad de esta construcción difiere enormemente de los diseños comprometidos en cuanto a ubicación, cantidad, anchura, camuflaje y respeto al paisaje original que los envuelve, perdiendo la función que deben cumplir. El resultado es el atropellamiento de varios ejemplares de Lobo en los primeros meses de si funcionamiento.

Con la masiva transformación del medio ambiente por parte del humano, el lobo cada vez queda más confinado. Queremos que siga siendo el animal que se caracteriza por su espíritu libre y noble, viviendo en la más absoluta libertad como ha dominado desde antaño Además, el absurdo formato en que han sido construidos los convierte en la encrucijada perfecta para el acecho de los furtivos, por lo que su efectividad pueda llegar a ser contraproducente. Los principales problemas aparecerían enumerados así: · Incendios forestales.
· Repoblaciones, deforestaciones y talas salvajes.
· Sobrecaza de animales silvestres.
· Aumento de vallados cinegéticos.
· Aumento de caminos y carreteras locales.
· Invasión de vehículos todoterreno.
· Empleo masivo e incontrolado de plaguicidas y agricultura química.
PERROS ASILVESTRADOS
Los perros asilvestrados suelen ser perros abandonados por turistas,
por cazadores o por los propios ganaderos una vez que los dueños los consideran inútiles. Incapacitados para cazar; su única probabilidad de sobrevivir es predar sobre el ganado doméstico.
Los ataques al ganado han sido, muchas veces, de perros asilvestrados y el lobo ha cargado con las culpas.
La responsabilidad directa del hombre (los propios cazadores y ganaderos) en estos casos hace que sea un problema mal reconocido entre los afectados por daños al ganado. La opción más fácil es seguir culpando y persiguiendo al Lobo, aún en ocasiones en que éste no es responsable de los daños.
Ya no hay jabalíes, ni ciervos, ni gamos. Apenas ya si hay liebres o conejos. ¿Qué encontramos?: vacas, terneros, ovejas y algunos roedores. El hombre elimina casi todos los animales consumidores primarios, es decir, vegetarianos e introduce animales domésticos. El lobo sigue siendo un superdepredador que necesita carne para alimentarse pero ya no hay ciervos, ya no hay gamos, ni muflones. ¿Qué tiene que hacer si no quiere morir? Consumir vacas, terneros, ovejas, cabras. Es decir, enfrentarse con el hombre.
En esta competencia ecológica, en esta sustitución de las comunidades naturales por las comunidades antropogenias se esconde todo el drama de la existencia del lobo. Aquí es donde la administración tendrá que tomar medidas para que por un lado, no extingamos a los lobos y que por otro lado no sean los ganaderos los que paguen la factura de que sigamos teniendo lobos.





































carmen P.F. dijo
querida amiga: la primera parte del post me ha parecido muy buena....y todo el post, en su totalidad es muy interesante con información muy digna de ser conocida por el mayor número de personas, que lo lean.....
....pero sigue siendo muy largo.
Por cada epígrafe puedes sacar un post y además te da píe a poner más fotos....
Me anima y me da aliciente verte "pelear" llevando a la información un asunto tan duro de pelar, cual es el de nuestro hermano lobo, que es también el bello título de tu blog.
Un saludo de tu amiga Carmen.
12 Agosto 2007 | 02:56 PM