Lobos en Madrid. Parte 2

Vista panorámica de la sierra de Guadarrama.Deseamos un futuro Parque Nacional que proteja a las especies más amenazadas y brinde no sólo cobijo sino también protección ante una construcción desorbitada.
El lobo ibérico está reconquistando territorio madrileño. Han sido vistos en Chapinería y los científicos reconocen que hay rastros de su presencia en el norte de la provincia. Todos ven en el futuro Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama un hábitat perfecto para el cánido. Allí tendrá lo necesario para su supervivencia sin necesidad de atacar al ganado ni ser un peligro para el hombre
Hay quienes aseguran haberlos visto merodeando por la mitad norte de nuestra región.
¿Están las gentes madrileñas preparadas para convivir con unos animales precedidos por su mala fama y el peligro de extinción? Son compatibles los unos y los otros?
Todo depende, aseguran los naturalistas, de que Madrid reina las condiciones adecuadas para favorecer la convivencia de ambos, es decir, un equilibrio ecológico que evite cualquier tipo de exterminio y acabe con una de las cinco especies animales más emblemáticas de nuestro país sin que su presencia, en ningún momento, suponga un riesgo para la seguridad de los seres humanos.
Nuestra Comunidad, al menos en su parte de sierra, dispone de recursos alimenticios suficientes para el cánido -sobre todo jabalíes y corzo
Ya hay rastros del lobo en Somosierra, Guadarrama y Sierra Norte.
Guillermo Díaz, biólogo y responsable de Medio Ambiente en CC.OO.-Madrid, confirma a ABC que si hay lobos en nuestra región. Lo que no hay son camadas fijas. Podríamos decir que no están “empadronados” aquí pero, desde luego, se sabe que llegan desde Guadalajara, Soria, Segovia y Ávila donde las poblaciones de lobo se están recuperando de forma satisfactoria.
¿Cual sería ese hábitat adecuado para el lobo ibérico en Madrid?
El biólogo considera que el regreso del lobo a Madrid “es una oportunidad para mejorar la biodiversidad, la restauración de los ecosistemas y la dinamización de determinadas zonas rurales”. Explica Díaz que el lobo es uno de los mejores indicadores de la biodiversidad. “Su presencia nos dice cuáles son los ecosistemas de calidad porque no hay que olvidar que el lobo está en la cúspide de la cadena trófica y, por lo tanto, siempre habita donde la naturaleza es más pura y más auténtica. Sólo si no dispone de alimentos en su hábitat, por la degradación del mismo, se ve obligado a atacar al ganado”.
Un hábitat en el parque nacional
Desde Ecologistas en Acción aplauden la idea de que el futuro Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama puede ser el “domicilio” de los lobos. Esa zona sería el aliado perfecto para el hombre y el lobo. Si en dicho hábitat, el animal encuentra lo que necesita, no tendrá que recorrer decenas de kilómetros al día para encontrar comida, tal y como hacen ahora los que bajan hasta la sierra madrileña.
También parece necesario reintroducir una serie de costumbres perdidas. Por ejemplo, incentivar la figura del pastor, no dejar reses en el monte durante la noche e instalar cercados seguros en explotaciones ganaderas.

Mirar al futuro. Ante el previsible asentamiento de lobos en la sierra madrileña, se exige una normativa especifica que regule la presencia de estos animales y que además, garantice ayudas e indemnizaciones a los ganaderos.
Filmación de lobos en libertad en Zamora. Esperemos que en un corto plazo podamos captar también en Madrid imágenes como estas del lobo ibérico.





































