El lobo, animal mítico por excelencia

¡¡EL LOBO!! ¡¡VIENE EL LOBO!!...
Miedo forjado tras generaciones de leyendas. El lobo ataca por las noches, es un ser feo, repulsivo e implacable, no dudará en devorar a un grupo de gente si se le da la ocasión y no sólopor hambresino por el festín de la sangre... Sus ojos son como llamas, brillan rojizos de malignidad sobre el fondo en penumbras del bosque, paralizan a los que se atreven a mirarle de frente...
El lobo en la cultura, en la mitología y el inconsciente colectivo
El hombre recurre a gran cantidad de animales para establecer simbolismos. En muchas culturas uno de los más utilizados ha sido el lobo. En cada país la representación toma cuerpos distintos, aunque en todos ellos coincide en ser el paradigma del poder y la astucia.
Pese a ello la leyenda sobre lobos devoradores de hombres son numerosas. En grandes áreas de la Europa oriental el lobo tiene una significación histórica y mítica. En Dacia y el Asia Menor se localizan varias regiones conocidas en la antigüedad como "el país del lobo". Países como Rumania -patria del conde Drácula, vampiro que en más de una ocasión toma la apariencia de lobo- y Bulgaria, con grandes zonas de bosques caducifolios y nieblas permanentes, son lugares propicios para que, a la luz del fuego y frente a unos vasos de fuerte licor, se despierte la imaginación en las largas veladas nocturnas. Todavía hoy los jóvenes rumanos aprovechan el fragmento más crudo del invierno -entre finales de diciembre y mediados de enero- para vestirse de lobos y realizar unos bailes que, en origen, estuvieron relacionados con la muerte.

Entre los egipcios y los romanos el lobo era el símbolo del valor (no olvidar la leyenda de la fundación de Roma, en la que una loba amamanta a los gemelos Rómulo y Remo), mientras que en las leyes hititas se decía de un proscrito que "se había convertido en lobo". Es bastante general esa asociación con los fugitivos, tal vez por la figura huidiza que suelen adoptar estos animales. Para los primitivos alemanes la boca del lobo era la puerta del infierno.
En la tradición nórdica los lobos son considerados devoradores de astros. Por ese motivo, y porque consiguen moverse con toda naturalidad durante la noche, son tenidos por seres de luz.
Durante la Edad Media se consideraba que los brujos (habilidad exclusiva de los hombres) acudían a sus periódicas reuniones del Sabbat convertidos en lobos.
En los países de la antigua Yugoslavia, San Sava y San Teodoro son considerados los patronos de los lobos. Un papel parecido desempeña San Pedro en Rumanía, y no hay que olvidar que San Francisco de Asís aparece representado múltiples veces en compañía de lobos. Y todo ello a pesar de que en la tradición cristiana esos cánidos representan la crueldad. El lobo es el devorador de aquellas ovejas que rechazan la protección del buen pastor.
Este arraigo del lobo en la cultura latina y la valoración en que se le tenía, mezcla de admiración y temor, se trasladó, como era de esperar, a nuestra península en donde se incorporó profundamente a su cultura, persistiendo hasta la actualidad. De la antigüedad que este elemento cultural ha tenido entre nosotros dan testimonio, en el terreno meramente lingüístico, la toponimia y la antroponimia.
El Diccionario Latino-Español, de Agustín Blázquez Fraile recoge, entre otros, algunos registrados en autores clásicos: así, TERENCIO atestigua la frase “hacer guardar el rebaño por el lobo”, como equivalente a “confiar algo a alguien de quien no debemos fiarnos”; PLAUTO proporciona “sacar al cordero de la boca del lobo”, como expresión sinónima de “intentar algo imposible” y VIRGILIO utiliza la frase “el lobo huirá de las ovejas”, también con este mismo significado. Por otra parte, LUPUS fue, no sólo el nombre del animal, sino “El lobo es el (animal) que a más hombres ha denominado en las lenguas antiguas y modernas (en vascuence Ochoa). Las referencias a sus instintos, habilidades y movimientos han engendrado también nombres, como Golfanguer, del alemán Wolfang (=”andares de lobo”)”. Y en este mismo estudio recoge los nombres y apellidos castellanos formados a base del nombre de este animal (entre los que destacan Lope y López) y que se encuentran abundantísimamente en toda la documentación medieval y moderna.
La toponimia de la península ibérica está plagada de topónimos a base del
Mitos, fábulas y leyendas 
En la bellísima película La princesa Mononoke del director japonés Miyazaki, los lobos representan los patronos del bosque y encarnan un verdadero combate para protegerlo contra el "progreso"humano

Muchas culturas de Asia Central hablan de animales que son mitad hombre y mitad lobo, también conocidos con el nombre de licántropos. Es de las leyendas e historias de la vieja Europa de donde extraemos más conocimientos en este aspecto mitológico.
Según la tradición gallega un hombre puede transformarse en licántropo de dos maneras: la más habitual es a causa de una maldición, que a veces puede provenir de la propia familia; la segunda se produce cuando en una casa nacen seguidos siete hijos varones. El llegado en último lugar será un lobishome. Será posible arreglar la situación si al niño se le bautiza con el nombre de Benito y en el bautizo es apadrinado por su hermano mayor. De todas maneras, esta forma de llegar a ser lobishome es cada vez más infrecuente, dado que escasean ya las familias que tienen siete hijos.
En noches muy determinadas -las de luna llena- un hombre aparentemente normal sufrirá una transformación brutal, su cuerpo se llenará de pelo, sus orejas y dientes crecerán y su instinto asesino se exacerbará al máximo. Son las noches en las que vagará, sediento de sangre, en busca de víctimas inocentes.
La creencia en el hombre-lobo es uno de los mitos más antiguos y arraigados en Europa, al igual que ocurre en otras latitudes con el hombre-jaguar, hombre-pantera, hombre-oso y un largo etcétera.
Animales poderosos y peligrosos, los lobos han sido por mucho tiempo el terror de los campesinos cuando el hambre los empuja hacia las aldeas en el invierno. No es de asombrarse, por lo tanto, que la imaginación popular haya inventado que ciertos seres humanos pueden transformarse en lobos y devorar a otros hombres
Los ancianos indígenas mexicanos contaban leyendas acerca de los lobos, ellos decían que el alma de un lobo nunca desaparecía de este mundo, y que siempre su espíritu estaba pendiente de vigilar todo lo que había a su alrededor, era el protector de los bosques.
Durante los siglos XV y XVI, los hombres lobos, como se les llamaba, fueron un tema recurrente, ya que una verdadera psicosis reinaba entonces entre el campesinado y numerosos individuos acusados de Licantropía (capacidad de transformarse en lobos). Fueron juzgados y condenados por los tribunales por haber cometido asesinatos de carácter caníbal bajo la apariencia de lobos.
Se puede afirmar que la figura del lobo es una constante en la cultura ibérica ya desde la prehistoria. Así, aparece como motivo decorativo en escenas de caza de vasijas de cerámica prerromana ibéricas, del levante español, desde el siglo VI a.d.C.. Y se tienen noticias de que los guerreros numantinos más feroces se cubrían en las batallas con pieles de lobo, como símbolo de su fuerza y arrojo.
En Roma, el lobo era un animal con rasgos valorados y temidos a la vez.
Recuérdese que Rómulo y Remo, fundadores de la capital del Imperio, fueron amamantados por una loba. El lobo estuvo muy arraigado en la cultura latina a juzgar por la abundancia de proverbios y frases hechas en que aparece como protagonista.

Al tiempo, el lobo en su faceta simbólica está aún presente y muy presente en la vida cotidiana: sería difícil, casi imposible, encontrar un niño que no haya aprendido a contar los dedos de su mano cantando los Cinco Lobitos, que no haya crecido oyendo de boca de sus mayores los cuentos de Caperucita y el Lobo, Los Tres Cerditos y el Lobo, Los Siete Cabritillos y el Lobo, o romances, como el de La Loba Parda, o fábulas en las que el lobo esté presente.

A medio camino entre el lobo real y el legendario se sitúan algunas creencias fronterizas que aún perviven en algunas regiones, como Asturias, y que podrían ubicarse en el territorio de la superstición o la brujería.
“La presencia del lobo quita el habla y pone los pelos de punta. El caballo se niega a caminar por un lugar en el que haya un pelo de lobo. El lobo no se aproxima a una persona que lleve una luz en la mano o la faja arrastrando. Cuando come a una persona, no le come el brazo derecho. (...) En algunas casas suelen tener un diente de lobo, incluso con un engarce de plata; , colmillo que es muy apreciado por sus funciones curativas y como propiciador de suerte, ya como amuleto, ya para hacer cruces mientras se ensalma.
EL LOBO EN GALICIA


El gentilicio "lucense" (de Lugo) podría responder a una corrupción de "gente del país de lobos". Galicia, no hay que olvidarlo, tiene siempre el lobo en su memoria. En Galicia
quedan menos
El Lobo que ataca a la gente
(O lobo da xente, o lobixome)
El matar un lobo era un acto de valor y un servicio al bien común, digno de ser recompensado y por ello, la piel colgada de un palo era transportada por todos los pueblos de las Tierras Altas, para que la gente tuviera la oportunidad de agradecer con regalos a los cazadores. Iban al menos dos personas, la que llevaba la piel, normalmente colgada de un palo largo (tamoncela) que se hacia pasar desde la parte de atrás hasta la cabeza, y el que llevaba el saco y cestas para recoger los regalos, que como de costumbre consistían en comestibles chorizo, huevos etc.
En las Tierras Altas quienes realmente producían temor eran los lobos que atacaban a los humanos, los temidos "Lobos da Xente".
Para poder protegerse de él, se recurría a diversos pero sin duda el mejor método era pedir la ayuda de los seres sobrenaturales, y para eso estaba el Patrón de Coba, San Bernabé, considerado como el abogado Desde pueblos alejados de Coba como A Rua, Viana, Montederramo venían hasta el Siglo XIX procesiones hasta la capilla románica donde estaba guardada la imagen del Santo. Con él a la cabeza, se continuaba la procesión hasta el cruceiro sagrado del Campo de Pareisás. Solamente a comienzos del Siglo XX, se construyo la Cruz do Campo de Coba, a unos 500 metros de la Capilla para disminuir la penitencia de los que participaban en la procesión contra los lobos los temidos y temibles "Lobos da Xente".
El LOBO en el ámbito ibero y celta está directamente vinculado con el Más Allá y con las cofradías o hermandades de guerreros que se identificarían plenamente con este animal que caza y combate formando agrupaciones regidas por el jefe de la manada o “macho dominante” (como los guerreros arcaicos europeos seguían al caudillo de su hermandad de combate (mannerbünde) con fidelidad hasta más allá de la muerte –DEVOTIO-), así como con las cualidades características de los lobos: inteligencia, jerarquía, disciplina, aguante, agilidad, arrojo, coordinación, valor, ferocidad , etc . El lobo mitificado , según algunos testimonios arqueológicos, en determinados casos, sería también el que condujese al guerrero muerto al mundo de ultratumba (existen representaciones en bronce y plata en la Hispania prerromana en las que un lobo con las fauces abiertas (simbolización de la muerte) devora literalmente una cabeza de guerrero que simboliza el difunto: recordemos que para los celtas el alma de la persona residía en la cabeza, miembro especialmente sagrado y simbólico del cuerpo humano.
Lobos que adoptan niños
Muchoscasos de niños alimentados por lobos sucedieron realmente en la Europa medieval. En Hesse, en 1341, se registra por primera vez el hecho de un niño criado por lobos. El muchacho, descubierto por unos cazadores, se desplazaba exclusivamente en cuatro patas y saltaba muy alto. Cautivo, no soporta su nueva vida y muere rápidamente.
Uno de los casos más resonantes en la prensa, ocurrió en la India, en el caso de las supuestas hermanas Amala y Kamala, de quienes se dice fueron criadas por lobos en los años 20. Las niñas dormían juntas, aullaban, comían carne cruda, usaban sus uñas y dientes para su defensa personal, y además, según testigos, poseían un olfato extraordinario además de tener la habilidad de ver en la oscuridad.
Un caso reciente. Nuevamente en la India, pero en 1976, en la selva de Sultampur, se encuentra un niño de cerca de ocho años, que juega con unos lobeznos. Está hirsuto y sucio y sus uñas son largas como garras. Los aldeanos que lo descubren tratan en vano de civilizarlo y luego lo confían a las Misioneras de la Caridad en Lucknow, al norte de Nueva Deihi
Existen aún muchas más fábulas, leyendas forjadas a través de los siglos que le han ido otorgando al lobo la aureola de ser místico o diabólico, según sea admirado u odiado. Lamentablemente, es esto último lo que ha sido difundido con más exito a lo largo de las generaciones. La crueldad, la sed de sangre, el ser pérfido siempre acechante en la oscuridad, rey de las tinieblas y encarnación del mal.
Leyendas totalmente injustificadas, basadas en simbolismos puramente humanos que no podrían catalogar a ningún animal. Todo esto forma parte del acervo popular. Lo popular siempre afanoso de instaurar el miedo y la expectación pero no verdaderos conocimientos.
Nosotros, tenemos la obligación de transmitir y difundir conocimiento para que no se viva en las tinieblas propias del medievo, pues toda esta persecusión del lobo es sólo comparable a la creencia inquisitorialde ejecución de "brujas".
Ningún animal de la Naturaleza puede personificar y mucho menos ser el mal que el propio hombre ha instaurado en el mundo. En la Naturaleza cada aninal, hasta cada microorganismo forman parte del perfecto orden que la rige y que ninguna mano humana tiene el derecho de aniquilar.
Nuestro deseo es que podamos seguir representando al lobo como lo que verdaderamente es. Por ejemplo, transmitiendo cuentos que hablen de su nobleza, la fidelidad y el espíritu representativo de la naturaleza en su estado puro, la libertad en toda su esencia, la invatible lucha de un animal que resiste por su derecho a vivir.






































Álvaro Naira dijo
Tienes un blog espectacularmente bueno. Te felicito. La relación que yo tengo con el lobo es difícil de explicar. Le he dedicado una novela, sólo para que te hagas a la idea.
Tengo un algunos artículos de tipo divulgativo sobre el lobo y los mitos del licántropo en mi bitácora, por si quieres echar un vistazo
Quiero aportar un poema de Rubén Darío, que probablemente conozcas:
Los motivos del lobo:
El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.
Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.
Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: —¡Paz, hermano
lobo! El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: —¡Está bien, hermano Francisco!
¡Cómo! —exclamó el santo—. ¿Es ley que tú
vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?
Y el gran lobo, humilde: —¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre, que iban a cazar.
Francisco responde: —En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!
—Está bien, hermano Francisco de Asís.
—Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.
Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: —He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios. —¡Así sea!,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.
*
Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba en las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.
Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.
Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
—En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote —dijo—, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
—Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.
El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: Padre nuestro, que estás en los cielos...
Es una variante de la fábula del perro y el lobo, y el "Quédate tú con tu pan que yo me quedo con mi libertad". Es la dicotomía eterna del mejor amigo frente al peor enemigo. Es la injusticia que se le hace al animal increíble que es el lobo, sólo porque come carne. Qué delito. Como nosotros. Y sin el lobo, el hombre jamás habría podido domesticar al ganado. Porque el nieto del lobo es el perro, y sin perros, no se puede vigilar un rebaño.
Así son las cosas.
Me alegra enormemente haber entrado en tu blog. No conocía la ONG de La Lobera -el resto sí-, pero por más que he entrado en la página no he visto dónde se podía uno hacer socio...
Busco desde hace tiempo la grabación de Félix Rodríguez de la Fuente en el programa España Entera. Poco antes de su muerte, José Antonio Jáuregui le hizo una entrevista y le preguntó qué animal le gustaría ser en otra vida. Y don Félix respondió:
"En la otra vida estoy convencido de que voy a ser lobo. Y seré un lobo que vagaré por las estepas de Europa. Una Europa limpia, llena de fuentes cristalinas y de animales hermosos. Una Europa como cuando pintaban los bisontes de Altamira. Y por las noches cantaré con voz de lobo a las estrellas la felicidad infinita de vivir en un mundo así".
Daría lo que fuera por tener esa grabación con la voz de Félix Rodríguez de la Fuente. Sin voz ya me emociona. Con voz creo que me haría llorar.
Saludos.
23 Septiembre 2007 | 06:02 PM