Ganaderos de UPA "invaden" un foro sobre el cánido para manifestar su rechazo a pagar un seguro y pedir el pago de los daños
J. A. GARCÍA/NATALIA SÁNCHEZ
Una veintena de ganaderos, portando pancartas con el lema "menos lobos y pagar los daños", tomaron asiento cuando el biólogo Carlos Sanz, que trabajó con Félix Rodríguez de la Fuente, reflexionaba sobre las "Leyenda y realidad del lobo ibérico". Todo marchaba con suma atención y completo respeto hasta que Sanz, al final de su ponderada y equilibrada intervención, aludió a las subvenciones ganaderas y expresó que «obviamente el ganado también hay que gestionarlo y no se puede dejar por ahí e ir cada quince días a verlo». Fue entonces cuando saltaron las chispas y entraron los ganaderos al ruedo del debate sin escatimar juramentos. «¡A todos los delincuentes (en referencia al lobo) se les persigue y se les mete en la cárcel. Hay que encerrarlo!» dijeron. «¡Si quieren lobos que cojan y paguen, pero manténgalo ustedes! En las ciudades, los ecologistas, tienen una visión muy distorsionada. Y el lobo no mata sólamente para comer. A este señor de Molacillos le han matado 58 ovejas y no comieron ni una. No somos vagos ni cazaprimas. Se habla del sufrimiento de los lobos y... ¿el sufrimiento de las ovejas y de los corderos? ¡El otro día estuve corriendo con el coche tras el lobo, pero no se dejo agarrar, sino queda bajo las ruedas!».
El coordinador Miguel Lizana intervino «para que no monopolizaran las charla», pero concediendo la voz que quisieran a los ganaderos, que siguieron con el mismo ardor desgranando su realidad. Subrayaron que las ayuda de la Unión Europea son para compensar una pérdida de renta porque tienen que vender los corderos, la leche y los productos más baratos de como debían de valer en el mercado para que cualquier persona pueda comprar esos productos. Por el tema del lobo no hay ayudas, lo ha habido para las avutardas». Upa recalcó su oposición total a suscribir un seguro del lobo. «Los ganaderos pueden hacer un seguro por las ovejas, por sus daños, pero también le exigen un seguro que cubra los daños del lobo. ¿En que país vivimos?. A mí una vez un juez me dijo: si una vez te cogen porque has matado un lobo, ha sido en defensa de tus intereses y eso no lo puede castigar nadie. Yel que tenga delincuentes por el mundo, que se haga cargo de ellos».
Sanz valoró la aportación de los ganaderos a la pervivencia del lobo. Poco después, el colectivo de Upa levantó el tendido «porque tenemos que ir a ordeñar si es que no nos ha comido las ovejas el lobo».
Previamente, Upa se personó la Politécnica para dejar clara su versión sobre el asunto del lobo. «Para nosotros no es una cosa tan bucólica ni bonita como lo pintan. Se hacen muchos foros y hay mucha gente que pone mucho dinero para hacer estos debates y algo que está en el medio rural debemos gestionarlo nosotros. El día 30 tuvimos la última reunión con el delegado y no se ha hecho absolutamente nada. Al día de hoy vuelven los ataques en Mayalde. Es una vergüenza que sigamos pidiendo que se nos paguen los daños, efectivos y reales y con el lucro cesante. Que se dejen de tanta mandanga, de tanto promocionar que haya lobos. Queremos los justos y los que se puedan alimentar por sí mismos y en un recinto donde se puedan mantener. Se cobran buenos millones de euros por parte de Bruselas pero les sale a coste cero porque la alimentación la pone el ganadero» manifestó Aurelio González, que añadió que «se está haciendo una dejadez por parte de la Junta porque interesa que desaparezcan los ganaderos».
Acto seguido, y aprovechando la presencia del director general de Medio Natural, José Angel Arranz, en el instituto Claudio Moyano, la comitiva de ganaderos partió a su encuentro y allí volvieron a exponer de lleno el asunto de lobo, en un debate igualmente inesperado e improvisado.
«Queremos exponer los problemas de los ataques de lobos y ver las posibilidades del control y eliminación. No queremos recomendar a los ganaderos que actúen por su cuenta» dijo González al director general, acompañado por el delegado Territorial, Alberto Castro y los máximos responsables del Servicio de Medio Ambiente en Zamora. Arranz, que señaló que existen «una vía más oficial» para exponer estas cuestiones, indicó que «los lobos no son de Castilla y León. Son de todos y hay un Plan que tiene unos cauces de participación de todas las administraciones, muy claros». E insistió en que «hay lugares de encuentro y vías de actuación», al tiempo que dijo recoger «la reivindicación».
El secretario de Upa reprochó el poco caso hecho a sus peticiones y reiteró que «el Plan peca de las mismos pecados que en las anteriores gestiones porque para pagar daños el ganadero tiene que suscribir un seguro». Y preguntó ¿por qué pagar el coste de algo que no es suyo? ¿Por qué no lo paga la Junta? Arranz recalcó que «porque el lobo no es de la Junta». ¿De quién es entonces la responsabilidad de mantener lobos? volvió a preguntar Aurelio. «Es de la sociedad» remachó Arranz, que abundó en la cuestión señalando que «intentamos solucionar un problema, una responsabilidad que no es de la Junta de Castilla y León». Aludió a ciertas zonas donde «la responsabilidad es de los titulares cinegéticos». Seguidamente afirmó que «la comunidad de Castilla y León es la que más rápidamente paga los daños y más paga de toda España», y consideró que existe «demagogia» sobre la cuestión del lobo.
El secretario de Upa dejó claro que los ganaderos que no tienen suscrito el seguro del lobo «no tienen derecho a cobrar las indemnizaciones», y Arranz sugirió reclama a quien corresponda, al titular cinegético o ir a un expediente patrimonial». Al final, ambos quedaron en verse en una reunión más oficial.
El debate prosiguió su curso, con muy escasa presencia de personas, y con la intervención del técnico de la Junta, Agustín Noriega, que explicó al Plan de Conservación del Lobo, aprobado recientemente, y con la conferencia del biólogo Javier Talegón, que insistió en su ponencia sobre la necesidad de realizar análisis genéticos parra asignar de una forma correcta los daños a lobos o a perros, así como unificar y mejorar los procedimientos de recogida de información de los daños.
Talegón centró parte de su ponencia en la importancia del ecoturismo en torno al lobo, como es comprobable en la Reserva Regional de la Sierra de La Culebra. Precisó el lobo «es para muchos un atractivo y hermoso carnívoro, símbolo de la fauna salvaje y emblema de la conservación de la naturaleza». Señaló que «el lobo vivo, su hábitat y el patrimonio cultural asociado a la especie pueden ser una alternativa muy sólida para el ecoturismo». Afirmó que «potenciar la figura del lobo como recurso endógeno es una buena oportunidad para el desarrollo de las zonas que poseen lobos». Destacó la importancia de La Culebra que «se ha hecho famoso por sus lobos».






































